Con la promesa de ser un motor y catalizador de nuevas ideas y propuestas artísticas, Vértigo Galería nació en octubre del 2009 en la Ciudad de México. El sitio cuenta con espacio para conciertos, talleres, proyecciones de cine y video, además de tener una tienda de libros, discos, playeras, cómics, juguetes, entre otros artículos. Con motivo de la celebración de su segundo aniversario, Ibero 90.9 entrevistó a Clarisa Moura, cofundadora y gestora de la galería, quien habló de las próximas exposiciones y de la importancia de un lugar como Vértigo en el ámbito cultural mexicano.
Diana: ¿Cómo nace la galería en México?
Clarisa: La propuesta es una derivación de un proyecto anterior que teníamos. Nos dimos cuenta de que hacían falta espacios donde la gente pudiera exponer sus trabajos y artistas como los diseñadores pudieran vender sus productos. La galería pues, surgió ante la inquietud y la necesidad de mostrar el trabajo de muchos de nuestros colegas y también la posibilidad de generar proyectos y convocar gente. Como empezó Vértigo hace dos años se ha ido trasformando: primero nació la tienda junto con la galería, y poco a poco fuimos integrando talleres, conciertos y presentaciones.
D: ¿Cuál ha sido la respuesta del público ante la propuesta de la galería?
C: La propuesta ha tenido gran receptibilidad en la gente, y con esto me refiero al público en general, no al especializado. El desafío de los espacios reducidos muchas veces tiene que ver con cómo hacerle para no quedar entrampados en nichos muy específicos, por eso a nosotros nos interesó la posibilidad de ampliar la propuesta incorporando los acústicos y talleres, para atraer a personas con diferentes gustos, lo cual dio resultados positivos.
D: ¿Cuál es el tipo de arte que los define?
C: Todavía seguimos debatiendo si somos o no una galería de arte contemporáneo, nos movemos en una especie de frontera ya que también estamos cercanos al diseño y a la ilustración pura y exclusivamente como se concibe. Para nosotros es cómodo que la gente todavía no sepa cómo definirnos porque así no estamos limitados.
D: Este mes que se cumplen dos años de la fundación de la galería, ¿qué harán para celebrarlo?
C: Estamos montando dos exposiciones para su inauguración el 13 de octubre: Tzompantli y Le Dernier Cri. La primera está conformada por 50 calacas intervenidas por 50 artistas. El proceso de coordinación y de obtener los recursos es un proyecto que llevó más de seis meses de trabajo. Por un lado nos pareció importante que pudiera participar gente reconocida que ya tiene una carrea armada y por otro, estudiantes que se quieren desarrollar en el medio.
D: ¿Qué nos puedes decir de la segunda exposición?
C: El proyecto de Le Dernier Cri quisimos traerlo para cuando inauguramos la galería, pero no contamos con los suficientes recursos. Así que dos años después podemos hacer efectiva la propuesta de que vengan a México. El proyecto surgió de dos artistas de Marsella que tienen montado un taller de serigrafía. Su proyecto es la edición de carteles de artistas franceses y de otros internacionales, además de una editorial, donde la mayoría de sus libros también están editados en serigrafía. Todo su proyecto lleva 20 años carburando; han editado cerca de 300 libros así como muchos posters. En la exposición vamos a tener una retrospectiva de esas dos décadas con aproximadamente 80 carteles y una gran cantidad de libros. En sus ilustraciones hay mucho cuestionamiento, cánones de cómo la sociedad concibe la religión, el sexo, y cómo éstos se convierten en grandes tabúes. Los artistas reflejan muchas de sus obsesiones y locuras y es interesante la diversidad de propuestas y el trabajo en serigrafía.
D: ¿Cuáles son los criterios de selección de los artistas que se presentan en la galería? ¿Cómo puede un artista llegar a exponer aquí?
C: Siempre estamos tratando de encontrar expositores nuevos, ya sea viendo blogs, páginas o las carpetas que manda la gente. Para nosotros es muy importante que los solicitantes tengan una propuesta sólida con un concepto detrás, sin importar que lleven veinte o dos años en el medio. También nos importa mucho el profesionalismo, pues hay gente que no se compromete y se pierde la confianza. Finalmente no tenemos un criterio establecido, sólo estamos buscando gente auténtica, que tenga una búsqueda muy personal y que tome esto con mucha seriedad.
D: ¿Por qué es importante una galería como Vértigo en el ámbito cultural mexicano?
C: Yo creo que los espacios culturales siempre son necesarios y nunca son suficientes. En mi opinión, México tiene muchísimos espacios para la cultura, pero varios tienen la categoría de ser muy grandes. Entonces la gente que está empezando a desarrollar, no se va a animar a enseñar su portafolio. Espacios pequeños como Vértigo fomentan la posibilidad de darle visibilidad a un montón de propuestas nuevas y por lo regular pequeñas.
Ojalá existieran muchos “Vértigos” para que la gente se animara a hacer espacios de intercambio. Entre más espacios, más crecimiento a nivel social. La cultura tiene que ser un refugio para muchas personas, para mostrar que no todo está perdido, que hay una capacidad creativa y encontrar un espacio desarrollarla y generarla es un alivio para el alma.